| Existen dos tipos de vacunas.
Vacuna de virus inactivados: usadas en
todo el mundo.
Vacuna de virus atenuados: en la actualidad
se está evaluando una nueva vacuna de administración
intranasal elaborada a partir de cepas virales
maestras adaptadas al frío que incluyen
los componentes antigénicos (hemaglutinina
y neuraminidasa) de las cepas circulantes.
En la situación actual, con brotes epidémicos
anuales en los meses fríos producidos por
dos subtipos de virus A (H1N1 y/o H3N2) y/o por
virus B, la vacunación se realiza con una
vacuna trivalente inactivada que contiene las
cepas que probablemente van a circular ese invierno.
La vacuna es aplicada de forma anual, antes de
la temporada gripal, a todos los grupos de riesgo.
Se dispone para ello de tres tipos de vacunas
inactivadas:
Vacunas con virus enteros: suspensiones
purificadas de viriones completos.
Vacunas con virus fraccionados: viriones
fraccionados por la acción de detergentes
y que contienen H, N y parte de la nucleoproteína
y de la proteína M.
Vacunas con antígenos de superficie
o vacunas de subunidades.
No existen estudios comparativos rigurosos, aunque
teóricamente las enteras pueden ser más
inmunógenas y las fraccionadas menos reactógenas,
de ahí que éstas últimas
se aconsejen en los niños. La OMS publica
anualmente las recomendaciones sobre las tres
cepas que deberían incluirse en la vacuna.
La suspensión del virus se obtiene por
crecimiento en huevo para todos los tipos de vacuna,
y se purifica por centrifugación zonal
de los líquidos alantoideos. El virus se
inactiva por la acción de formaldehído
o b-propiolactona. Pueden contener timerosal y
antibióticos en su formulación.
Las normas internacionales establecen que la vacuna
ha de contener por lo menos 15 mg de hemaglutinina
en cada una de las cepas incluidas (serotipo A,
H1N1 y H3N2, y serotipo B). |